Trotamundos: Sifnos

Y hoy, por fin os hablo de la última isla que visité durante mi viaje por las islas cicladas. Entre trabajo, viajes y vacaciones me ha llevado tiempo terminarla pero prometo que la espera ha valido la pena.
Como ya comenté, mi recorrido por las islas cicladas terminó en la isla de Sifnos. Sin yo saberlo, dejé la mejor isla para el final y así terminé mis vacaciones con muy buen sabor de boca.


Sifnos es una isla pequeña y tranquila pero con mucho que ofrecer: largos senderos, monasterios, artesanos de la cerámica, una arquitectura griega muy bien conservada, playas de arena fina blanca y magnífica gastronomía. Poco a poco va siendo descubierta por el turismo y muchos ya la califican como el tesoro mejor guardado de Grecia.


La primera cosa que me llamó la atención es que una isla tan pequeña haya conseguido forjar una tradición culinaria tan fuerte. Sifnos cuenta con magníficos productos locales como su queso macerado en vino y recetas únicas. Para descubrir más sobre la gastronomía de Sifnos, decidí visitar la granja Narlis y asistir a una clase de cocina. Pese a que hubiese deseado pasar más tiempo con las manos en la masa, disfruté mucho visitando los cultivos y recogiendo las verduras que más tarde utilizaríamos en la cocina.



La ciudad principal de Sifnos es Apollonia. Posiblemente la mejor hora para visitar el casco antiguo de la ciudad sea al atardecer ya que es cuando está más ambientado y hace menos calor. Las estrechas y blancas calles empedradas de Apollonia están llenas de bonitas tiendas, cafés y restaurantes donde cenar y tomar una copa al aire libre. El restaurante Cayenne es perfecto para degustar los platos típicos de Sifnos, todos los que probé estaban deliciosos.




Visitar el Kastro de Sifnos es otra de las actividades obligadas en la isla. Kastro es un pueblo fortificado situado en una colina al este de la isla. Pasear por sus callejones y descubrir sus estrechas calles es toda una experiencia. Resulta muy fácil perderse ya que parece un laberinto!



También es muy recomendable visitar el monasterio de Chryssopigi que se abre paso en el mar, y para los más activos, es posible caminar desde ahí hasta Kastro. La isla de Sifnos es perfecta para el senderismo y ha invertido tiempo y dinero en desarollar 100km de rutas de senderismo que se encuentran muy bien señalizadas (Sifnos Trails).


Como buen amante del mar, pasé gran parte del tiempo en las playas de Vathy y Platis Gialos las cuales son, en mi opinión, las mejores playas de la isla. Ambas playas cuentan con multitud de restaurantes típicos y de precio muy razonable. Los restaurantes tienen sus terrazas a pie de playa con un ambiente muy relajado. Mis recomendaciones? Maiolica y Omega 3 en Platis Gialos.



Sifnos ofrece muchas opciones de alojamiento. Mi preferido? El hotel Verina Suites Sifnos. Una maravilla de hotel, nuevo, acogedor, y a muy pocos pasos de la playa de Platis Gialos. Una de las cosas que más me gustó de este hotel es que tienen una gran tarima en el jardín donde ofrecen clases de yoga y pilates impartidas por The Yoga Mama Club. Una experiencia agradable ya que pocas veces se puede hacer yoga en un entorno tan idílico.



Probablemente para estancias largas sea más conveniente alquilar una de las casas que se encuentran a pie de playa y la oferta es muy amplia.

En definitiva, Sifnos me gustó tanto que estoy segura que no tardaré en volver.


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