Trotamundos: Tailandia (II)

Espero que os gustase la primera parte que publiqué sobre nuestro viaje a Tailandia.

Hoy seguiré relatando nuestro viaje centrándome en las excursiones que realizamos desde Bangkok. Quería que este fuese el segundo y último post sobre el viaje, pero os quiero contar tantos detalles que me temo necesitaré un tercer post para hablaros de Phuket y las islas Phi Phi.

Como os comenté, dedicamos 2 días a realizar excursiones desde Bangkok, contratadas previamente con Guia en Tailandia. El primer día lo dedicamos a visitar Ayutthaya, y el segundo día lo exprimimos al máximo visitanto el mercado flotante, la selva y el puente sobre el río Kwai.

1. Ayutthaya

La primera de las excursiones fue a Ayutthaya, una ciudad a 85km al norte de Bangkok que fue fundada en el año 1350. Es famosa ya que es la antigua capital del reino del Siam. En 1700, Ayutthaya era entonces la ciudad más poblada del mundo con 1 millón de habitants, debido principalmente a su buena localización entre China, India y Malaysia, un centro perfecto para el comercio.



En la actualidad poco queda de todo aquello, sin embargo, es una de las ciudades que mejor conserva las ruinas de lo que fue su imperio. Vale mucho la pena visitar el Parque histórico donde se encuentra lo que fueron sus templos y palacios de piedra. En 1991, fue reconocida por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.


De camino a Ayutthaya visitamos varios templos y pudimos presenciar las ofrendas budistas donde los tailandeses, además de rezar, pegan láminas de pan de oro en el cuerpo de los budas, de ahí que siempre estén tan dorados. Fue, sin duda, una experiencia unica.




2. Mercado flotante de Damnoen Saduak

Desde que empezamos a planear nuestro viaje a Tailandia, una de las excursiones que más me apetecía realizar era la visita a un mercados flotantes. Nosotros decidimos ir a Damnoen Saduak, a 100km al sudoeste de Bangkok, ya que es uno de los mercados flotantes más conocidos y más recomendados.



De nuevo, una experiencia única. Para ver el mercado es imprescindible ir en barca. La excursiones que nosotros contratamos con Guía en Tailandia ya incluía el paseo en barca exclusivamente para nosotros. Es importante ir muy pronto al mercado para ver a los vendedores de frutas y verduras.




Actualmente el mercado se ha vuelto ya más turístico y hay varias tiendas de ‘souvenirs’. Es muy curioso porque los vendedores disponen de unos palos que usan para amarrar tu barca a la suya y que no se muevan. Sin embargo, muchas veces usan también estos amarres para acercarte a su puesto incluso cuando tú no se lo pides intentando convencerte de que compres. Nosotras terminamos con dos sombreros tailandeses.




3. Parque Nacional de Erawan

Las cascadas de Erawan son las cascadas más famosas de Tailandia. El parque se encuentra a 190km de Bangkok y tiene una extensión de 550 kilómetros cuadrados. Visitar el parque es adentrarse en la selva. Nos fascinó la cantidad de vegetación y los siete niveles de cascadas. No es fácil soportar la humedad y el calor del parque, sobre todo cuando hay que subir varios niveles para ver todas las cataratas. Sin embargo, el entorno hace que realmente valga la pena el sufrimiento.






4. Puente sobre el rio Kwai

Visitar el famoso puente sobre el rio Kwai era algo que no había planeado inicialmente, sin embargo, cuando el guía me comentó que podíamos combinarlo con la excursión al Parque de Erawan nme animé a contratar la visita porque sabía que a mi padre le haría mucha ilusión.

El puente de Kanchanaburi es uno de los grandes símbolos de la Segunda Guerra Mundial, donde Tailandia se convirtió en un enclave crítico para el abastecimiento de materiales para el ejército japonés. Por ello, se decidió construir un ferrocarril que uniese Bangkok con la capital de Birmania. Este ferrocarril debía cruzar el río Kwai. Esta línea de ferrocarril terminó conociéndose como el “ferrocarril de la muerte” ya que fue construido por prisioneros de guerra que trabajaron en condiciones pésimas durante 1942 y 1943. Los libros apuntan a que cerca de 13,000 prisioneros aliados y 80.000 tailandeses y birmanos perdieron la vida durante la construcción del ferrocarril.

El puente original fue bombardeado y destruido y lo que vemos ahora es la reconstrucción de los años 50 que, gracias a la película con el mismo nombre, se ha convertido en el puente más famoso de la historia.



Realmente lo más atractivo es visitar el puente ya que en los alrededores no hay mucho que hacer. A nosotros toda la visita se nos hizo algo pesada ya que combinando el mercado flotante, Erawan y el puente realizamos muchos kilómetros y terminamos derrotados!



Y después de tanta visita, qué aprendimos?
  • Que es necesario llevar una camiseta de repuesto cuando se visita un Parque Nacional en plena selva como el de Erawan. La sensación de humedad no es nada agradable y acabas mojado.
  • Fue una buenísima idea realizar las excursiones con un guía local. Su español era algo limitado pero fue divertido almorzar en restaurantes locales que jamás habríamos visitado de no haber ido con él. Nos limitamos a comer arroz y pollo, ya que éramos incapaces de entender la carta y explicar que no deseábamos comer picante, pero sin dudarlo repetiría (no sé si mi madre diría lo mismo de los restaurantes!). Además, es increíble que con menos de 8 euros puedan comer 4 personas.
  • Si pretendéis realizar muchos kilómetros es importante que lo hagáis en un buen transporte ya que las condiciones de las carreteras en Tailandia no siempre son buenas y los trayectos se hacen largos y pesados. Nosotros agradecimos que el coche del guía fuese tan confortable.
  • Regatead siempre que compréis algo
  • Acudid a las ofrendas budistas de algún templo fuera de Bangkok para ver algo diferente y contagiarse de la esencia del país.


Deseo que os haya gustado y en breve vuelvo con la tercera y última parte!

 
Feliz jueves!

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